Château de Fargues

Lo primero que viene a la mente cuando se menciona a Francia es: La torre Eiffel, la gastronomía gourmet, y por supuesto, los buenos vinos. Uno de los países que más consume esta bebida por persona en el mundo. Y ¿Cómo no hacerlo? Son el segundo país exportador a nivel mundial de vinos de calidad, apenas superado por Australia y eso por volumen de hectolitros, no calidad en sus botellas.

Un productor excelente es la bodega Chateau de Fargues. Una finca vinícola de particularidad única ubicada en la muy prestigiosa denominación de origen Sauternes. Es famoso a nivel mundial  por su producción de vino blanco dulce.

La historia de Chateau de Fargues

Chateau de Fargues es también la casa matriz de la familia Lur Saluces en Gironde, esta familia es una de las más antiguas, con raíces que se remonta a la época de las cruzadas, en el siglo X. Desde el siglo XVII se han dedicado a la fabricación de vinos, y no sólo Chateau de Fargues. También por lo menos 5 haciendas más de la misma fama y reconocimiento a nivel internacional.

El Chateau de Fargues disfruta de una ubicación geográfica privilegiada. El microclima que puedes encontrar en Sauternes es caracterizado por sutiles cambios entre sol, viento y humedad. Esto da como resultado un ambiente propicio para el desarrollo de Botrytis cinérea un hongo que puede dar una cosecha abundante o destruirlo todo, pero forma parte de la apuesta que la bodega Chateau de Fargues está dispuesta a correr.

¿Por qué es tan importante este hongo? Por el modo de vendimia que realiza Chateau De Fargues.

Cómo trabaja Chateau de Fargues

El método de recolección involucra pasear varias veces el viñedo entero para seleccionar las uvas o parte de los racimos que han sido atacados por la “podredumbre noble”.

Esto es causado por el hongo Botrytis cinérea. Que se encuentra en viñedos con condiciones climáticas húmedas y según las características climáticas de la añada puede pacificar las uvas. Este efecto muy aleatorio y caprichoso del hongo concentra además multiplica los aromas que encontrarás en las dos clases de uva que se cultivan en el Chateau de Fargues y al mismo tiempo es un reflejo de las características de su terroir.

Claro está, este proceso es una apuesta muy grande y trae consigo un rendimiento que no  puedas encontrar en otros viñedos y técnicas de recolección, de hecho es muy pequeño, una vid produce, por norma general, un solo vaso.

Es por esto que Chateau de Fargues y sus vinos tienen estas características multiplicadas en sus vinos. Consideran cada vendimia una victoria sobre las fuerzas y caprichos de la naturaleza y lo convierten en una oportunidad perfecta para celebrar.

Las dos variedades de uva que Chateau de Fargues está elaborado son Semillon (80%) y sauvignon Blanc (20%) esto y gracias a la intervención del hongo, reducen el volumen de las uvas y concentran ambas variedades de vid, asegurando un incremento en las propiedades organolépticas del vino. Convirtiéndolo en una experiencia única en su clase.