Auxerroir

 

La variedad Auxerroir es un tipo de uva blanca también conocida como “Auxerroir Blanc”, que predomina especialmente en la región de Alsacia (Francia), con más de 1.950 hectáreas, y que también es muy cultivada en Alemania, Luxemburgo y Lorena, región que limita al norte con Alsacia.

Hermana de la variedad Chardonnay, acostumbra a mezclarse con la uva Pinot Blanc en la elaboración de vinos, ya que ambas tienen unas características muy similares entre sí.

Por su nombre, se cree que la variedad Auxerroir es originaria de Auxerre, ciudad perteneciente a la región de Borgoña, situada al sureste de París, donde encontraría refugio durante la II Guerra Mundial. Aunque no está demostrado, según diferentes estudios, la Auxerroir pudo surgir a raíz de un cruce entre las variedades Gouais Blanc y Pinot.

Mucha gente habla de la variedad Auxerroir para referirse a la Chardonnay de la región de Mosela, lo que propició que esta pasase a llamarse “Auxerroir Blanc de Laquenexy” para evitar equivocaciones.

Es una variedad famosa en el mundo entero, ya que la Auxerroir es la uva utilizada para elaborar el Crémant d’Alsace, un prestigioso vino espumoso conocido a nivel internacional.

Características de la variedad Auxerroir

La uva Auxerroir tiene racimos pequeños o medianos, que no suelen sobrepasar los 10 centímetros de largo, con forma cilíndrica y compacta. Las bayas son pequeñas, ligeramente ovaladas, de color ámbar, con un hollejo delgado y pulpa muy consistente.

Se caracteriza por ser una variedad de maduración semi – tardía, en la que los racimos únicamente brotan con temperaturas superiores a los 10 grados. Es perfecta para la fermentación y crianza en barricas de roble.

Por sus características, la Auxerroir prefiere suelos calizos, siendo un tipo de uva bastante sensible a la sequía, a la botritis, la podredumbre gris y ácida, el black-rot, los ácaros, los cicadélidos, la polilla y el desecado del raquis.

Características de los vinos de Auxerroir

Los vinos de Auxerroir son blancos que se caracterizan por su finura, acidez y sutiles aromas a frutas, frutas exóticas y flores blancas.

Son vinos blancos de color amarillo intenso a dorado, e incluso ámbar, que en nariz resultan poco intensos, con aromas a setas, albaricoques, miel, pan de jengibre o sotobosque, mientras que en boca son muy equilibrados, redondos, suaves y frescos.

Por su gran complejidad aromática, los vinos elaborados con Auxerroir pueden sustituir a los tintos en la mayoría de platos, combinando a la perfección con setas, foie gras, carne de caza, cerdo, risotos, rustidos, aves en salsa y carne de ternera.