Palomino Fino

La Palomino Fino es una variedad de uva blanca autóctona de España, muy utilizada para la elaboración de vinos de Jerez y de la tradicional Manzanilla.

También conocida como Listán, su cultivo predomina en el Marco de Jerez, abarcando el 95% de la producción total del viñedo de la zona, así como en El puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda, Chiclana de la Frontera y Trebujena. Todas ellas zonas de la comunidad gaditana.

Es una variedad recomendada para el cultivo en Andalucía, aunque también está autorizada en Canarias, Cantabria, Castilla y León y en Galicia.

 

Características de la variedad Palomino Fino

La Palomino Fino es una variedad de brotación y maduración tardía, que se muestra muy resistente a la sequía y se adapta a la perfección a condiciones adversas para su cultivo, como las elevadas temperaturas estivales.

Es muy susceptible al oídio, al mildiu, a la podredumbre gris y a la polilla, mientras que es altamente resistente a las enfermedades de la madera.

De elevada productividad, las mejores condiciones para su cultivo se dan en las zonas vitícolas andaluzas y extremeñas.

La Palomino Fino tiene unos racimos grandes de forma priamidal, de compacidad elevada y pedúnculo corto. Las bayas son medianas, esféricas e irregulares, con un color de piel a medio camino entre el verde y el amarillo, y se caracterizan por ser de difícil desprendimiento del pedicelo.

El hollejo es muy delgado, sensible a los roces y abundante pruina, mientras que la pulpa es blanda, jugosa y está libre de pigmentación. No tiene ningún sabor especialmente peculiar, pero es bastante afrutada.

Un estudio realizado por el Centro Andaluz de Investigaciones Vitivinícolas (CAIV) demostró que es una variedad muy resistente a todos los problemas asociados al cambio climático.

 

Características de los vinos elaborados con Palomino Fino

Los vinos de Jerez y la Manzanilla son los vinos elaborados con Palomino Fino más populares, los cuales son famosos y se consumen en todo el mundo, teniendo una gran presencia especialmente en Andalucía.

Se utiliza para elaborar vinos blancos del Marco de Jerez generosos y secos, destacando el “fino”, el “amontillado”, el “oloroso” y el “palo cortado”.

Vinos que se caracterizan por sus elevados contenidos de alcohol y dulzor, con una cantidad de azúcares naturales superior a los 5 gramos por litro.

Esta variedad se utiliza para elaborar el vino Manzanilla de la DO Manzanilla, de Sanlúcar de Barrameda, que se caracteriza por ser un vino pálido, de tono amarillo claro, seco, y con un intenso aroma floral.