Furmint

La uva Furmint es una variedad de uva blanca originaria de Hungría, que destaca por ser la tercera variedad más plantada en la región vitícola de Tokaj-Hegyalja, conocida mundialmente por sus vinos “Tokaji”, que significa “de Tokaj”. Un vino de postre de gran prestigio conocido como “vino de reyes y rey de vinos”.

Originaria de Hungría, la Furmint también tiene una gran presencia en países como Eslovenia, Croacia o Rumania, donde se le conoce como “sipon”, “moslavac” y mosler”, respectivamente. Aunque su principal cultivo se encuentra en la región húngara de Tokaj- Hegyalja y, en segundo lugar, en la región de Somló, también en Hungría.

Su nombre deriva de la palabra “froment”, que hace referencia al color dorado de los vinos elaborados con esta variedad.

 

Características de la uva Furmint

La Furmint es una uva blanca de maduración tardía, que se caracteriza por brotar tarde durante la estación de crecimiento, lo que hace que sea una variedad susceptible a las heladas de la primavera.

Esta variedad es altamente resistente a la sequía, muy productiva y se caracteriza por unos racimos de tamaño mediano. Por resistencia a la sequía, es una variedad que puede plantarse sin problemas en lugares con poca pluviosidad.

No es demasiado resistente, y por lo general presenta una poca tolerancia a plagas y diferentes enfermedades como la botrytis o el mildu entre otras.

Con el paso de los años, la Furmint ha derivado en otras muchas variedades, y a día de hoy existen diferentes clones y mutaciones de color a lo largo de toda la región de Tokaj, entre las que destacan las “féher”, la “holyagos” y la “mardárkás”.

 

Características de los vinos elaborados con la variedad Furmint

La variedad Furmint se utiliza para elaborar vinos secos y muy dulces entre los que destaca el Tokaji, un vino conocido en todo el mundo que es originario de la región de Tokaj-Hegyalja, y que por lo general se consume como vino de postre.

Los vinos Tokaji se caracterizan por ser vinos dulces y secos, con un elegante y brillante color dorado, con un ligero toque a limón macerado con miel. Por lo general, son vinos particulares y complejos que no cansan como otros vinos dulces, y que destacan por su gran potencial de envejecimiento.

La uva Furmint aporta unos altos niveles de azúcares naturales y de acidez, así como sabores muy complejos, con aromas a humo, peras y lima, y en algunas ocasiones, con notas a tabaco, té, canela e incluso chocolate.